Carmen Gloria Larenas hizo historia al convertirse en la primera mujer en dirigir el Teatro Municipal de Santiago en sus más de 160 años de historia. Periodista y gestora cultural, su vínculo con las artes escénicas comenzó mucho antes de llegar a la dirección del principal escenario lírico del país: fue bailarina profesional del Ballet de Santiago durante diez años e incluso llegó a ser bailarina solista.
Su historia con el Teatro Municipal de Santiago comenzó en 1984. Primero lo conoció desde el escenario y, tras estudiar Periodismo, regresó para trabajar durante ocho años como jefa de prensa de la institución. Ese recorrido terminó por convertirla en una de las figuras más relevantes de la cultura chilena.
Como gestora cultural, fue gerente general de la Corporación Cultural de Lo Barnechea y, en 2009, se incorporó al equipo del Teatro del Lago. Allí participó en el desarrollo de su proyecto cultural y posteriormente asumió la dirección artística, impulsando su programación y distintas iniciativas de formación de audiencias y educación a través de las artes.
En 2019 fue elegida para asumir la dirección general del Teatro Municipal de Santiago, en un momento especialmente complejo para la institución. Su llegada marcó un hito no solo por ser la primera mujer en liderar el teatro, sino también por el desafío de conducir una organización histórica que atravesaba dificultades financieras y debía proyectarse hacia una nueva etapa. Tras conocerse su nombramiento, la exbailarina dijo sentirse honrada: “El Teatro Municipal es un lugar que conozco y donde viví algunos de los años más importantes de mi vida. Estoy feliz de poder aportar a su desarrollo como institución y a sus artistas”.
Desde la dirección general, Carmen Gloria Larenas ha impulsado una gestión orientada a fortalecer el vínculo del Teatro Municipal con nuevos públicos y a ampliar su proyección artística y cultural. Bajo su liderazgo, la institución continúa desarrollando sus temporadas de ópera, ballet y música, además de iniciativas que buscan acercar las artes escénicas a públicos diversos y abrir el teatro a nuevas experiencias y disciplinas.
Su trayectoria ha recibido nuevos reconocimientos en los últimos años. En diciembre de 2025 obtuvo el Premio al Mérito de la Universidad Andrés Bello, en la categoría Arte y Cultura, por su aporte al desarrollo cultural del país. Un mes después, en enero de 2026, fue condecorada por la República Francesa con la Legión de Honor, la máxima distinción civil de ese país, en reconocimiento a su trayectoria y a su contribución al fortalecimiento del diálogo cultural entre Chile y Francia.