“¿Cómo puedo incluir en la rutina de las mujeres el autoexamen de mama?”. La diseñadora Josefa Cortés se hizo esa pregunta y creó Palpa, un dispositivo simulador de autoexamen que busca concientizar la importancia del autocuidado. Además es voluntaria en Know Your Lemons, fundación que busca salvar vidas a través de la detección temprana del cáncer mamario. Josefa es una de las Bacanas sub 30 de 2020, elegida por Mujeres Bacanas y el Programa de la Autoestima de Dove.
Sus profesores le dijeron que para su título eligiera un tema que “le dieran ganas de contar en los carretes”. Tenía que investigarlo y desarrollarlo por un año. Un día todo calzó: a una familiar le diagnosticaron cáncer de mama grado 4; años antes sintió “algo raro” en su mama que no supo distinguir.
“No nos enseñan a hacernos el autoexamen. Casi todas las campañas preventivas de cáncer están enfocadas en mujeres de más de 40 años”, cuenta. Investigando se enteró que sólo cuatro de cada cien mujeres se chequea. “Te exigen que te hagas una mamografía pero quizás nunca has entendido por qué es importante”.
Quería crear un “objeto” que replicara las características que tiene un tumor maligno según lo que le explicaban las especialistas que visitó. “Un quiste se mueve cuando lo palpas, un tumor no”. Fue a un Cesfam a probar un fantoma y le encantó. Ahora la meta era idear un aparato amigable, que fuera entretenido de ocupar.
Palpa busca enseñar cómo y recordar cuándo autoexaminarse. Esta imitación de seno se rellena con jabón líquido y en su interior es posible sentir una anomalía al tacto. Dura, fija, de un centímetro; características precoces de un tumor maligno. La idea es que podamos experimentar la sensación para luego poder diferenciarla.
En Chile 3 de cada 10 diagnósticos de cáncer de mama son en mujeres menores de 40 años. “Como es un tema tabú nadie te educa”, dice Josefa. Al autoexaminarse, las sensaciones de la mayoría eran de frío, miedo, nervios, hasta llegar a la tranquilidad. Con Palpa cada vez sentían más control de su cuerpo, se iban “empoderando”.
Con su prototipo ganó un concurso de la Universidad Católica, su casa de estudios, para ir a la feria eMerge Americas en Miami. Postuló a la Incubadora Santiago Innova Chile; la ayudaron a potenciar su emprendimiento para que pudiera llegar al mercado y optimizar sus ventas. Quedó como finalista en Brain Chile. Con el financiamiento pudo construir su página web y pagar parte de la producción. Asimismo obtuvo el segundo lugar en Desafíos en Cáncer LATAM.
En octubre del 2020, durante el mes del cáncer de mama, comenzó con las primeras ventas. Hizo una campaña con la Fundación Chilesincáncer. Por cada compra de una palpa se haría una donación del mismo producto al Hospital Sótero del Río. También distintas empresas le compraron su diseño como regalo corporativo.
Desde entonces, Palpa ha crecido: la startup ha realizado rondas de financiamiento desde 2021, reuniendo más de US$400 mil. Además, saltó a España. El modelo de negocios es híbrido: vende sus productos, pero también hacen acuerdos con empresas para charlas y proyectos que giran en torno a la salud y bienestar femenino.
Ya no solo trabajan en prevención de cáncer de mamá, sino que de cáncer a la piel, educan sobre ciclos menstruales y la menopausia. Cortés y quienes trabajan para The Palpa Company hoy impulsan un cambio cultural, donde la salud femenina se trabaja sin miedos ni tabúes.